Cabillas se venden en el país con un sobreprecio de 633%
El pasado 5 de junio, el ministro de Industrias Ricardo Menéndez aseguró que la Siderúrgica del Turbio (Sidetur) logró duplicar la producción de cabillas al pasar de 50 mil 412 toneladas en los primeros cinco meses de 2011, a 119 mil 793 toneladas en el mismo período de 2012, así lo informó Eltiempo.com.ve.
Paralelamente, la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) publicó un comunicado en el que afirmaba haber superado la meta de elaboración de este material fijada para mayo de este año y disponer de 35 mil 747 toneladas.
Las cifras positivas del Ejecutivo nacional no terminan de convencer a la población anzoatiguense, pues el producto brilla por su ausencia y en el “mercado negro” es prácticamente incomprable.
Saúl Martínez, habitante de Las Charas en el municipio Sotillo, ha ido a varias ferreterías y tiendas especializadas. “Fui al Ferresidor (Mercado Socialista Ferretero) en Barcelona pero sólo expenden 10 unidades por persona y hay que tener una carta de un consejo comunal”.
El taxista construye un cuarto adicional en su casa para que su hijo pueda vivir allí con su esposa. Calcula en 30% el avance de la pequeña obra “porque unos amigos me consiguieron cabillas de 1/2 pulgada, pero a Bs 95 la unidad. No me alcanzó la plata”.
Según la regulación aplicada por el Gobierno, este material debe ser vendido en Bs 15. La “oferta” que consiguió Martínez es de 633,3% por encima del precio oficial.
Otro caso es el de José Rondón, quien compró varias de las barras en Bs 150 cada una (933% de sobreprecio). “Tuve que aceptar ese costo porque necesitaba hacer un muro en mi vivienda. Fui a una ferretería y como uno de los trabajadores es mi amigo, me las consiguió por debajo de la mesa, porque era un pedido que iba a una construcción de la zona”.
Estantes vacíos
El Tiempo hizo un recorrido por varias tiendas de materiales, y sus encargados aseguraron que el rubro simplemente no les llega.
Francisco Ron, vendedor de Preca, en el sector Sierra Maestra de Puerto La Cruz, dijo que hace dos años que no expenden cabillas. Mientras que Héctor Pacheco, de Todo para el Constructor, en la calle Juan Bimba, mostró que en el depósito sólo tienen alambrón, un material que sirve para estructuras pequeñas.
Tony El Khoury, gerente de Materiales Tony 2000, ubicado en Molorca, explicó que a veces recibe cargamentos de cabillas “pero me los quieren vender hasta cuatro veces por encima del precio regulado, y así no los puedo aceptar. La que cuesta Bs 15 me la dejan en Bs 90 y tendría que subirla al doble para poder tener ganancia. Prefiero no disponer del producto”.
En este local también se registra escasez de tubos y mallas metálicas. El Khoury da respuestas negativas a sus clientes todos los días.



















